jueves, 30 de mayo de 2019

Algoritmos Abiertos en Base a Números (ABN)


En el centro escolar donde estoy realizando las prácticas me ha permitido descubrir un nuevo método de enseñanza del área de las matemáticas, los números y los algoritmos que desconocía por completo y que nada tiene que ver con los estilos tradicionales a los que, en general, estamos acostumbrados a observar convencionalmente en la mayoría de centros escolares. Se trata de la metodología de algoritmos abiertos basados en números (a partir de ahora ABN) que en este centro se da desde las primeras etapas en educación infantil hasta el final de la etapa de educación primaria.
La sensación que me dio al observar la dinámica de este nuevo método (para mí) fue de asombro y sorpresa, de que no tenía ni idea que era aquello ya que los procedimientos de las diferentes operaciones eran diferentes a lo que yo conocía, en definitiva, me sentí como si no supiera sumar y restar de nuevo, aunque finalmente, gracias a la explicación del docente-tutor pude comprender como funcionaba todo aquello.
En ABN se trabaja, por decirlo de algún modo, dando un sentido global a los números, conociendo en profundidad el sistema de numeración decimal, teniendo en cuenta en todo momento todas las propiedades de las operaciones. Para la resolución de los diferentes algoritmos, los cálculos se hacen de manera personalizada, es decir que, dependiendo del nivel matemático de cada individuo, se realizarán cálculos más sencillos o más complejos que finalmente llevarán al mismo resultado, siempre de un modo práctico y significativo, tomando su sentido a partir de situaciones problemáticas contextualizadas. El objetivo de esta metodología innovadora frente a las tradicionales no es la de aprender a operar sumando, restando, dividiendo o multiplicando y automatizar estos mecanismos sin comprender el por qué; este método trata de desarrollar un concepto que aborda mucho más, el sentido numérico que, aborda capacidades tan importantes como el cálculo mental flexible, la estimación numérica y el razonamiento cuantitativo, entre otras (Greeno, 1991), todo ello con un enfoque orientado hacia el desarrollo de la competencia matemática (García et al., 2011).

¿Por qué el método ABN frente a los métodos tradicionales de las matemáticas?

El método ABN se basa en un aprendizaje profundo del sistema de numeración decimal, en el manejo de las propiedades de los números y de las operaciones, y la utilización de unos procedimientos de cálculo que se caracterizan por ser abiertos (A) y porque están basados en números (BN), con todo su significado (Martínez, 2011).

En diferentes estudios como el que se muestra en Bracho-López, R., Adamuz-Povedano, N., Gallego-Espejo, M. D. C., & Jiménez-Fanjul, N. (2014) en el que viene reflejado los resultados de la investigación, se tomaron dos grupos -muestra; Los dos grupos trabajaron durante el primer trimestre las matemáticos, uno con la metodología ABN y el otro con métodos tradicionales. Este estudio demostró que el grupo que trabajo con ABN obtuvo mejores resultados ya que, mejoro de forma significativa el desarrollo del sentido numérico y la competencia matemática. Por ello, Martínez (2011), creador de los algoritmos ABN, concluía que ni la instrucción sistemática de mecanismos sistemáticos y repetitivos era efectiva dado que en algún momento del proceso los sujetos corren riesgo de perderse debido a que las operaciones carecían de sentido, mientras que el ABN permitía una perspectiva comprensiva de los números y operaciones con el añadido de que las técnicas de ABN se acercaban más a un contexto de una situación problemática real.

martes, 28 de mayo de 2019

Junta de delegados - La asamblea


La educación y la mejora de la convivencia es uno de los objetivos más importantes no solo para este colegio sino para el resto de centros escolares. Uno de los métodos para su consecución, que es utilizado por el centro escolar en el que me encuentro, es la junta de delegados; es un espacio que se da una vez al mes donde dos delegados de cada clase de todos los cursos (desde 1º hasta 6º curso de educación primaria) se reúnen en una asamblea en la que ponen en común diversos puntos, ya sean peticiones, propuestas de mejora, quejas, etc., que van recogiendo a lo largo del mes para dar solución a los diferentes conflictos o mejorar algunos aspectos con el fin de propiciar un entorno mejor donde se pueda convivir en paz y armonía. Esta asamblea tiene lugar en la sala de profesores y es mediado por dos docentes-coordinadores que van mediando la dinámica de esta reunión.


Al comienzo de la junta de delegados, los docentes recuerdan a través de la lectura del acta redactada en la asamblea del mes anterior, aquellos puntos que fueron acordados para buscar opiniones y soluciones dentro de los diferentes grupos de donde corresponde cada delegado. A continuación, los delegados/as manifiestan las posibles soluciones recogidas durante las asambleas de aula con el objetivo de solucionar los conflictos. Mientras tanto los docentes recogen en la nueva acta las nuevas propuestas.





¿En qué beneficia la creación de estos espacios en la convivencia de la comunidad educativa?

A la vista de la creciente de los conflictos en el aula en los centros escolares, el equipo docente debe contar con técnicas y estrategias que puedan disminuir de forma efectiva con dichas conductas, actitudes o acciones que dificultan la convivencia en el colegio, paliando los conflictos y previniendo la posibilidad de que aparezcan otros nuevos. La aparición de estos conflictos como pueden ser las actitudes violentas, falta de compañerismo, etc., generalmente vienen ocasionados por infravalorar la importancia de una educación emocional basada en valores. Esta educación no puede darse con una enseñanza tradicional en la que el docente transmite conceptos y el alumnado los recoge, este aprendizaje debe ser de carácter vivencial, crear un clima a través del diálogo y la manifestación de sentimientos lo que dará lugar a la construcción de la personalidad. Pero ello no se consigue a través de una metodología instructiva, debe forjarse a través de un aprendizaje formativo en el que el docente debe contar con recursos y estrategias con las que abordar estos contenidos de tipo actitudinal.


Una de estas técnicas es la asamblea. La realización de asambleas de modo sistemático permite a la comunidad educativa reflexionar y consensuar sobre aquellos aspectos que están dentro del marco de la convivencia a través de la libre expresión de ideas y opiniones. Este tipo de herramienta representa el modelo social democrático donde los participantes tienen libre derecho de expresión, son participes en el proceso con capacidad para asumir responsabilidad siendo críticos y reflexivos dando lugar a propuestas diversas e interesantes. La participación en este tipo de foros conlleva ser competente a la hora de dialogar, debatir ordenadamente teniendo respeto por los miembros de la mesa y por las diferentes opiniones por muy en contra que se pueda estar.


Desde mi punto de vista, la asamblea cuenta con un alto grado educativo, no solo por mejorar la convivencia en el aula o en el centro escolar sino también porque para el propio alumnado es muy enriquecedor en cuanto a aprendizaje en valores como el respeto, la justicia, la igualdad, etc., actitudes como el compañerismo, cooperación, solidaridad, etc., y en el conocimiento del funcionamiento del modelo democrático, siendo la asamblea una herramienta fundamental en una sociedad democrática.


Estos son algunos aspectos educativos de las asambleas que contribuyen a la mejora de la convivencia:


– Permite hablar sobre temas de la clase, lo cual facilita la colaboración, la amistad y la confianza y contribuye a cohesionar al grupo. 


– Los alumnos aprenden a expresar su opinión y a escuchar la de los demás de modo respetuoso. Independientemente del tema objeto de discusión, el diálogo constituye una finalidad en sí mismo. Aprender a dialogar es una habilidad básica que facilita la convivencia entre los miembros de la comunidad educativa. 


– Asumen responsabilidades en la organización de la convivencia del aula, entendiendo que hay situaciones problemáticas y comprometiéndose en su mejora. 


– El aprendizaje de los mecanismos de participación democrática y la realización de acuerdos, pactos y votaciones.


Pérez Pérez, C. (1999). Educación para la convivencia como contenido curricular: propuestas de intervención en el aula. Estudios pedagógicos (Valdivia), (25), 113-130.

lunes, 6 de mayo de 2019

GRUPOS INTERACTIVOS


En esta nueva entrada se va a comentar una de las estrategias de aprendizaje utilizadas en el centro escolar, los Grupos Interactivos. Esta estrategia metodológica que fomenta una educación de todos y para todos, consiste en la visita de los padres una vez por mes al aula de sus respectivos hijos/as. En este tiempo, el alumnado se junta en grupos con uno o varios adultos y realizan una tarea propuesta por el profesor de cualquier área. Lo que sucede es, que el padre o madre no está ahí para explicar, todo lo contario, es el alumnado el que expone sus ideas permitiendo así expresar sus ideas y su conocimiento acerca de lo que se está tratando, manifestando autonomía y propiciando la capacidad de reflexión y a la recopilación del contenido para afianzar el conocimiento del que se trate, mientras que los adultos s mantienen como oyentes y guías si hubiera alguna dificultad.
Al mismo tiempo, la tarea se completará gracias al aprendizaje dialógico y la interacción de todos los miembros del grupo heterogéneo, sin distinción, donde los adultos-voluntarios dinamizan la actividad.
Este tipo de conducta conduce a una escuela inclusiva donde se tiene en cuenta un proyecto social en el que se involucran protagonistas internos y externos (adultos voluntarios) pero que conforman la comunidad escolar, dejando atrás el segregarismo y la homogeneidad convirtiendo al grupo en una comunidad de aprendizaje cooperativo, considerando así, la posibilidad de una educación de calidad.

¿Qué beneficios tiene esta estrategia?
La idea principal de este tipo de estrategia es que toda la comunidad educativa, es decir todos sus agentes involucrados en el proceso de aprendizaje que persiguen unos objetivos en común vayan en la misma dirección formando Comunidad de Aprendizaje (CA)
 En este sentido, se define una CA como “un proyecto de transformación social y cultural de un centro educativo y de su entorno para conseguir una Sociedad de la Información para todos y todas las personas, basada en el aprendizaje dialógico, mediante una educación participativa de la comunidad, que se concreta en todos sus espacios, incluida el aula” (UNED, 2013, p. 2).
En estas CA todas las personas deben poseer la misma relevancia a la hora de realizar sus aportaciones, ya que participan de manera colaborativa y conjunta. En este sentido, el docente dejaría de tener la totalidad del peso del aprendizaje y de educador realizando un rol más de dinamizador y coordinador entre los grupos.
Dentro de las CA encontramos una estrategia revolucionaria pedagógicamente como son los Grupos Interactivos (GI).
Elboj y Gràcia (2005, p. 105) refieren que los Grupos Interactivos pretenden, entre otros objetivos, disminuir la competitividad y generar solidaridad, y aumentar simultáneamente el aprendizaje académico y la participación del alumnado en las clases. Los Grupos Interactivos están pensados para que el alumnado pueda recibir una educación de máxima calidad. Para ello, no se trata de sacar ciertos alumnos y alumnas de clase, sino (al revés) de introducir en el aula los recursos necesarios para que esos niños y esas niñas puedan seguir su educación con las máximas expectativas posibles.
No existen alumnos mejores ni peores, esta agrupación consiste en introducir recursos necesarios para que el aprendizaje se vea potenciado y todos los componentes del grupo salgan beneficiados, tanto el alumnado de necesidades especiales, aprovechando de la compartición de los conocimientos que en ese momento se ponen de manifiesto por parte de todos los componentes, como los más aventajados, afianzando lo que ya sabían y ampliando contenidos de aquello que diferentes miembros pueden aportar, dando lugar a un aprendizaje recíproco.
Otro factor determinante es el papel que juegan los diferentes agentes, y es que según Elboj, Puigdellívol, Soler y Valls, (2002, citado en Píriz, 2011, p. 4). El papel de los protagonistas en la dinamización de las actividades y en la mediación de los aprendizajes es cada vez más relevante ya que al aumentar las interacciones se acelera el aprendizaje. Esto último justifica la teoría de la Zona de Desarrollo Próximo de Vygotsky (1980) que se define como la distancia entre el nivel de desarrollo real del niño tal y como puede ser determinado a partir de la resolución independiente de problemas y el nivel más elevado de desarrollo potencial y tal como es determinado por la resolución de problemas bajo la guía del adulto o en colaboración con iguales más capaces.